El Colisionador de Hadrones, que está diseñado para recrear las condiciones que se presentaron después del Big Bang, la explosión en la que se piensa se creó el universo, volverá a funcionar en noviembre próximo con menor energía.
El Colisionador de Hadrones dejó de funcionar después de un sobrecalentamiento después de que fuera puesto en funcionamiento, una de sus partes principales se descompuso, tan sólo nueve días después de su inauguración.
Por el momento todo está viento en popa, pues al parecer los arreglos del Colisionador de Hadrones están listos y podrá volver a ser usado en octubre de este año. La única condición, es que será reactivado con menor energía de la que se tenía planeada en el principio.
Ahora funcionará con 3.5 Teraelectronvoltios (TeV), y no con 5 TeV como se estipuló en un principio, según datos de Reuters y otros medios.
Se considera seguir aumentando la energía utilizada, a medida que los operadores del Colisionador de Hadrones aprendan bien su funcionamiento y el control de la energía.
Este anuncio fue dado por la Organización Europea para la Investigación Nuclear, quien aseguró que los arreglos del colisionador han sido seguros y que no presentaran daños para la población de Ginebra. Además se recordó que, el colisionador estó a 27 Km. bajo tierra en Ginebra, y sus operaciones no son notorias para la población.
Científicos japoneses logran crear un mono de la familia de los tití que tienen como característica un color verde fluorescente que brilla en la oscuridad.
Este nuevo acontecimiento es muy importante ya que es el primer primate que manifiesta esta característica en su segunda generación, el fin de introducir esta pigmentación en sus genes es para poder estudiar diversas enfermedades debido a que el primate es el animal más similar al humano (explica El Mundo).
Japón será el país que impulse a esta carrera ya que en Estados Unidos y Europa hay ciertas restricciones en cuanto al uso de monos para experimentos médicos, el tití podría salvarse de convertirse en un animal de experimentación ya que presenta algunas características que no son vistas en el ser humano como su corto período de gestación el cual dura sólo 144 días, su capacidad de tener muchas crías a lo largo de su vida con un máximo de 40 y 80, su pequeño tamaño les da ciertas incapacidades mentales.
Aunque su nueva pigmentación ha sido un hito en el campo de la ciencia están lejos de reemplazar al ratón transgénico aunque el uso de primates podría traer un gran avance en el campo de las células madre y demás investigaciones biogenéticas.
Científicos chinos podrían tener la clave para todas aquellas mujeres que tengan problemas de fertilidad, ya que han logrado producir óvulos a partir de células madre de ovarios de ratones hembra jóvenes y adultas quienes lograron solucionar hasta en un 80% sus problemas de fertilidad.
El equipo de científicos dirigidos por Ji Wu de la Escuela de Ciencias de la Vida y Biotecnología de la Universidad de Jiao Tong en Shangai explicó el metodo por el cual lograron aislar células madre de línea germinal femenina, de ratones hembras que tenían cinco días de vida y adultas.
Estas células madres se cultivaron por más de seis meses y después se trasplantaron en los ovarios de ratones hembras infértiles, los resultados arrojaron que el 80% de las hembras tratadas pudo procrear de manera natural (afirma Reuters).
En conclusión se pudo descubrir que los oocitos ú óvulos pueden regenerarse en ovarios receptores estériles, ya que como bien se sabe algunos mamíferos (incluidos los seres humanos) dejan de producirlos desde el nacimiento provocando la infertilidad ya que en los hombres los espermatozoides se van produciendo constantemente a diferencia de las mujeres que nacen con un número determinado de óvulos.
Otro dato importante es el que muestra que existen las células madre en los ovarios y que éstas pueden ser cultivadas para implantarse en ovarios estériles provocando que los óvulos se vuelvan viables, listos para procrear.
Científicos de la UNAM en México y de la NASA en Estados Unidos están trabajndo en equipo con el propósito de crear en el planeta Marte las condiciones adecuadas para crear un ambiente respirable en el que se pueda desarrollar vida.
Este plan constará en tres etapas:
La primera etapa pretenden aumentar la temperatura superficial del planeta liberando gases que atraparán la luz infraroja del sol, calentando el planeta y por ende, derritiendo el hielo para la formación de océanos.
La segunda etapa se exportarán hacia el planeta algunas bacterias que produzcan fotosíntesis y liberen oxígeno, así como en la tercera fase se piensa introducir bosques.
Las investigaciones para realizar tal experimento se está llevando a cabo por el científico del Instituto de las Ciencias en la UNAM, Rafael Navarro González y Christopher Mckay de la NASA quienes están experimentando en el Pico de Orizaba lugar en donde se encuentra el bosque de coníferas más alto del mundo y que supuestamente es el lugar más parecido al planeta rojo.
El resultado de estos experimentos será muy importante en materia del medio ambiente en la montaña, así como para planear programas de reforestación que sean eficientes para el planeta y de manera directa poder crear y expandir la vida hacia otros planetas.
Un estudio reciente ha revelado que existen por lo menos 10 diferencias más entre los seres humanos y los chimpancés de las que se aceptaban antes como oficiales. Esto ha sido determinado después de unas investigaciones y varios análisis entre el ADN del chimpancé y humano.
Esta investigación ha sido desarrollada por varios especialistas en la materia, coordinados por un investigador del CSIC, y sus resultados han sido reveladores, ya que antes se pensaba que los seres humanos solamente diferían en su composición genética (hablando de ADN) en un 1.24% pero, dados los resultados obtenidos por las pruebas, se está descartando tales afirmaciones.
Las diferencias son hasta 10 veces más lo que se estimaba, por lo que ahora sabemos que no somos tan similares o parecidos a los chimpancés como se pensaba antes. El estudio se realizó tomando en cuenta el ADN de macacos, orangutanes, chimpancés y obviamente humanos. Así pues se ha podido llegar a conclusiones más especificas gracias a la investigación desarrollada.
Este estudio fue publicado recientemente en la Revista Nature y goza ya de cierto apoyo por la comunidad científica en todo el mundo, ya que lo consideran un gran descubrimiento gracias al trabajo de investigación.
El estudio se baso en las comparaciones de las duplicaciones segmentales, que son fragmentos de gran tamaño de ADN que se repiten varias veces a lo largo del Genoma. Esto pudo lograrse además a los avances tecnológicos, ya que antes era casi imposible visualizar con presición esta parte del ADN y hoy ya es una posibilidad.