El Congo sufre explotación laboral gracias al coltán
Puede que muchas personas no estén familiarizadas con el nombre “coltán”, pero ¿cuántos de ustedes poseen un teléfono móvil?, ¿o un reproductor de música mp3?, ¿un ordenador portátil? Es muy probable que la mayoría de las personas posea al menos uno de estos dispositivos, pero es seguro que desconozcan el principal componente de estos o la manera en como lo obtienen.
El coltán es proveniente de la República Democrática del Congo, cuya función es primordial para el funcionamiento de muchos aparatos de tecnología actual que muchos de nosotros ya hemos llegado a considerar incluso vitales para nuestra vida, pero ¿A qué costo?

Pese a que este mineral es producido mayoritariamente en el Congo (una zona del tercer mundo en guerra), su población no se beneficia de manera de la recolección ni la exportación del mencionado componente. Usualmente es exportado de contrabando hacia otros países, los cuales son los que se encargan de lucrar con el trabajo sin dar mucho (o incluso nada) a cambio.
En las minas, se ha visto personas de cualquier edad trabajando en condiciones deplorables para todos; incluso hay niños que, debido a la necesidad de trabajar por un poco de comida, deben de trabajar ahí y sufrir maltratos, así como exposición a tóxicos a cambio de un poco de dinero.
Las diversas compañías millonarias que lucran con este material han mantenido una postura neutra y enfatizan que el coltán que utilizan no es de una zona pobre ni de guerra. Sin embargo, nunca han podido probarlo.






